Cuadro eléctrico de vivienda con diferenciales y magnetotérmicos instalados

Instalación eléctrica en reformas: normativa y consejos básicos

La instalación eléctrica es una de las partes más delicadas de cualquier reforma: no es visible una vez terminada la obra, pero de ella depende la seguridad de toda la vivienda. Estos son los aspectos básicos que conviene conocer antes de afrontar una reforma que afecte a la electricidad.

Cuándo hay que renovar la instalación eléctrica

Como orientación general, las instalaciones eléctricas de viviendas con varias décadas de antigüedad suelen haberse quedado cortas para el consumo actual de electrodomésticos y dispositivos, y en muchos casos no cumplen ya la normativa vigente en cuanto a protecciones y número de circuitos independientes. Señales como fusibles o interruptores automáticos que saltan con frecuencia, no disponer de toma de tierra, o encontrar cableado antiguo (como instalaciones sin funda de protección) son indicios claros de que la instalación necesita una revisión a fondo, aunque el resto de la reforma sea de menor alcance.

El cuadro eléctrico y sus protecciones

El cuadro eléctrico centraliza la distribución de la electricidad a toda la vivienda y aloja dos tipos de protecciones fundamentales: los interruptores diferenciales, que protegen a las personas cortando el suministro si detectan una fuga de corriente, y los interruptores automáticos o magnetotérmicos, que protegen cada circuito individual frente a sobrecargas o cortocircuitos. Una instalación bien resuelta separa los distintos usos de la vivienda (iluminación, enchufes de cada estancia, cocina, calefacción) en circuitos independientes, de forma que un problema en uno de ellos no deje sin electricidad al resto de la casa.

Circuitos independientes: por qué importan

Dividir la instalación en circuitos independientes no es solo una cuestión de comodidad (evitar que salte la luz de toda la casa por un fallo puntual), sino también de seguridad y de normativa. Los electrodomésticos de mayor consumo, como la placa de cocción, el horno o el aire acondicionado, deben contar con su propio circuito dedicado, dimensionado específicamente para soportar esa carga sin riesgo de sobrecalentamiento del cableado.

El boletín eléctrico

Cualquier modificación relevante en la instalación eléctrica de una vivienda (no una simple sustitución de un enchufe, pero sí una renovación de circuitos o del cuadro) debe quedar certificada mediante el boletín eléctrico, un documento que emite un instalador autorizado y que certifica que la instalación cumple con el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión vigente. Este documento resulta imprescindible, entre otras cosas, para dar de alta el suministro eléctrico con la compañía distribuidora.

Previsión de cara al futuro

Al renovar una instalación eléctrica durante una reforma, conviene pensar no solo en las necesidades actuales sino también en las futuras: prever tomas adicionales, un circuito reservado para la eventual instalación de un punto de recarga para vehículo eléctrico, o canalizaciones vacías para poder ampliar la instalación más adelante sin necesidad de volver a picar paredes ya terminadas.

Dado que se trata de una instalación oculta tras los acabados y directamente relacionada con la seguridad de la vivienda, la renovación de la electricidad durante una reforma es uno de esos trabajos donde no conviene recortar presupuesto ni saltarse la certificación de un instalador autorizado. Empresas con trayectoria en el sector, como GCS Electricidad, electricistas con más de 26 años de experiencia en Madrid y Toledo, son un buen ejemplo del tipo de instalador cualificado al que conviene recurrir para este tipo de trabajos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *